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martes, 16 de junio de 2026

Guiso Rápido de Garbanzos y Alcachofas 🍲 ¡Cuchara todo el año!

 

​¿Soy la única que no perdona un buen plato de cuchara ni aunque los termómetros empiecen a subir? En casa somos muy de guisos, y aunque mi hijo (que ya sabéis que es el vegetariano de la familia) a veces me mira con cara de "¿en serio, mamá, un plato humeante ahora?", al final nunca deja ni las migas en el plato. ¡Le toca soplar un rato o armarse de paciencia y esperar a que se enfríe un poco!

​Para los días que queremos comer bien pero sin pasarnos horas sudando la gota gorda en la cocina, esta receta es un salvavidas. Además, como es un plato 100% vegetal, a él le cuadra perfecto en su menú, y a mí me viene de lujo para mantener a raya el consumo de carne. Al usar garbanzos de bote ya cocidos, lo tenemos listo en un pispás.

​¡Poneos el delantal que empezamos!

​🛒 ¿Qué necesitamos? (para 2 personas)

​400 g de garbanzos cocidos (de bote, bien lavados y escurridos bajo el grifo)

​2 patatas medianas (peladas y chascadas)

​300 g de corazones de alcachofa (frescas, congeladas o de bote, ¡lo que tengáis a mano!)

​1 cebolla (picadita muy fina)

​2 dientes de ajo (bien picados)

​1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera

​750 ml de caldo de verduras (o agua, si no tenéis)

​Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)

​Sal y pimienta negra al gusto

​👩‍🍳 Elaboración en un pispás:

​La base de todo buen guiso: En una cazuela amplia, ponemos un buen chorrito de AOVE y sofreímos la cebolla y los ajos a fuego medio. Queremos que queden transparentes y doraditos, sin prisas.

​El toque mágico: Cuando el sofrito esté, apartamos la cazuela del fuego un segundito. Añadimos el pimentón y removemos rápido. Ojo aquí, que no se queme o amargará. ¡Esto le da a la base un color y un sabor impresionantes!


Patatas y alcachofas a la olla: Volvemos al fuego. Echamos las patatas "chascadas" (ya sabéis, metemos el cuchillo y rompemos el final para que suelten el almidón y el caldito quede más espeso) y las alcachofas. Les damos unas vueltas para que se mezclen con el sofrito.

Haciendo chup-chup: Cubrimos todo con el caldo de verduras. Subimos el fuego para que rompa a hervir y, después, lo bajamos a fuego medio. Lo tapamos y lo dejamos a lo suyo unos 15 o 20 minutos, hasta que pinchéis la patata y esté tierna.

El toque final: En los últimos 5 minutillos, volcamos los garbanzos cocidos en la olla. Así les da tiempo a integrarse y coger todo el sabor del caldo, pero sin deshacerse. Probamos de sal y pimienta por si hay que rectificar... ¡y listo!



De verdad, es de esos platos que te resuelven el mediodía de maravilla y que, si sobran, al día siguiente están todavía más ricos porque los sabores se asientan.

​Y vosotras, ¿qué hacéis con los vuestros cuando se niegan a la cuchara por los calores? ¿Tenéis algún truco para que coman legumbres sin protestar en verano? ¡Contádmelo en los comentarios, que siempre saco buenas ideas de leeros!

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