¡Hola a todos! Con estos días de calor, lo que más apetece a la hora de la comida son platos frescos, rápidos y que no nos obliguen a encender los fogones. Buscando siempre opciones que encajen con nuestra alimentación flexitariana en casa, hoy os traigo una receta que es pura frescura y que a mi hijo, que es vegetariano, le encanta tener lista en la nevera.
1 pepino mediano
Yogur natural (yo he usado uno clásico sin azúcar)
El jugo de medio limón
Sal al gusto
Pimienta negra molida (¡recién molida mejor!)
Semillas de chía
Paso a paso:
Empezamos pelando el pepino. A mí me gusta quitarle las pepitas centrales para que la crema sea mucho más digestiva. Abrimos el aguacate, le quitamos el hueso y sacamos la carne.
En el vaso de nuestra batidora de brazo, vamos poniendo todo: los trozos de pepino en el fondo, el aguacate por encima, y volcamos el yogur natural.
Exprimimos el jugo de limón directamente en el vaso (esto es clave para que el aguacate no se oxide y mantenga ese color verde tan bonito). Añadimos sal y un buen toque de pimienta negra. Trituramos todo a máxima potencia hasta conseguir una crema fina, homogénea y sin grumos.
Lo ideal es meter la crema un buen rato en la nevera para tomarla bien, bien fría a la hora de comer. A la hora de servirla en los cuencos, le he puesto por encima un buen puñadito de semillas de chía y un poquito más de pimienta negra. ¡Le da un toque crujiente y visualmente queda de diez!
¡Y ya está! Una comida saludable, verde y súper sabrosa. ¿Os animáis a probarla hoy mismo? ¡Dejadme en comentarios qué os parece!



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