Mis Redes Sociales

martes, 7 de julio de 2026

Galletas de Avena y Plátano 🍪 ¡El dulce más sano y rápido (sin remordimientos)!





 ¡Hola a todos! Bienvenidos un día más a mi cocina.

Si el otro día os contaba la anécdota de mi hijo resoplando con el guiso caliente... hoy os traigo la otra cara de la moneda. Con esta receta os aseguro que no ha habido ni "caritas" raras, ni quejas, ni ha sobrado una sola miga. ¡Ha sido visto y no visto!

Hoy vamos a preparar unas galletas de avena y plátano. Es mi receta salvavidas favorita por dos motivos: primero, porque son un picoteo cien por cien vegetariano, sanísimo y que nos quita el gusanillo del dulce; y segundo, porque es la mejor receta de aprovechamiento del mundo. ¿Veis esos plátanos en el frutero que ya están casi negros y nadie se quiere comer? ¡Pues son oro puro para hacer galletas!

Os dejo por aquí los ingredientes, ¡ya veréis qué maravilla!

 ¿Qué necesitamos?

INGREDIENTES:
2 plátanos muy maduros (cuanto más oscuros por fuera, más dulces por dentro).
1 taza hermosa de copos de avena.
1 chorrito de miel de flores (si queréis un extra de dulzor).
1 cucharadita de canela molida (que le da un aroma espectacular).

Una pizca de sal (el truco infalible para potenciar todos los sabores).

Manos a la masa:

 Lo primero que vamos a hacer es encender el horno a 180°C para que vaya cogiendo calor. En un bol, pelamos nuestros plátanos maduros y los chafamos bien con un tenedor hasta que nos quede una especie de papilla o puré. Al estar tan maduros, ¡no cuesta nada!

 A esa papilla le añadimos nuestra taza de avena, la cucharadita de canela, el chorrito de miel y la pizquita de sal. Lo mezclamos todo súper bien con una cuchara hasta que nos quede una masa pegajosa donde la avena esté bien integrada.

 En una bandeja de horno con papel vegetal, vamos poniendo cucharadas de nuestra masa y dándoles forma redondita de galleta (no crecen en el horno, así que el grosor que les dejéis será el que se quede).

 Las horneamos durante unos 12-15 minutos a 180°C, hasta que veamos que los bordes empiezan a dorarse. Las sacamos, las dejamos enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan... ¡y a disfrutar!

Y si lo quieres hacerlo en el microondas son 800 W y unos 6-7 minutos .

Quedan blanditas por dentro, huelen que alimentan gracias a la canela y son perfectas para tenerlas en un bote de cristal y picar algo sano a media tarde.

Y vosotras, ¿qué hacéis en casa para aprovechar la fruta madura?

¿Sois más de hacer bizcochos o de tirar por lo rápido con estas galletas?

 ¡Os leo en los comentarios!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu opinión