Hola a todos!
Bienvenidos un día más al blog.
Hoy os traigo una de esas recetas que surgen de la improvisación pura y dura, mirando qué ha quedado por la cocina. Estaba buscando una opción rica, diferente y cien por cien vegetal que le encantara a mi hijo vegetariano para hacerse unas buenas tostadas.
Hoy os traigo una de esas recetas que surgen de la improvisación pura y dura, mirando qué ha quedado por la cocina. Estaba buscando una opción rica, diferente y cien por cien vegetal que le encantara a mi hijo vegetariano para hacerse unas buenas tostadas.
Al revisar la despensa, me di cuenta de que tenía medio bote de garbanzos y unos restos de tomates secos en aceite que me sobraron de otra preparación.
¿El resultado? Un paté vegetal con una textura súper cremosa y un sabor ahumado espectacular que recuerda muchísimo a la sobrasada tradicional, ¡y sin manchar casi nada! Es una receta de aprovechamiento fantástica, económica y lista en 5 minutos.
Aquí os dejo el paso a paso para que os animéis a probarla.
¿El resultado? Un paté vegetal con una textura súper cremosa y un sabor ahumado espectacular que recuerda muchísimo a la sobrasada tradicional, ¡y sin manchar casi nada! Es una receta de aprovechamiento fantástica, económica y lista en 5 minutos.
Aquí os dejo el paso a paso para que os animéis a probarla.
Ingredientes :(Lo que yo tenía por casa)
Garbanzos cocidos: Unos 200 gramos (aproximadamente medio bote de cristal).
Tomates secos en aceite: 6 u 8 trocitos (¡Aprovechad los que os sobren de otros platos!).
Ajo: Medio diente de ajo (sin el germen central para que sea más suave).
Pimentón dulce: 1 cucharada de postre bien colmada (el secreto del sabor).
Aceite de oliva y sal: Un par de cucharadas del propio aceite de los tomates (le da un sabor increíble) y una pizca de sal.
Preparación paso a paso:
Empezamos lavando muy bien los garbanzos debajo del grifo y escurriéndolos al máximo para quitarles todo el agua posible.
Ponemos en el vaso de la batidora o picadora los garbanzos, los tomates secos, el ajo, el pimentón, el aceite y la sal.
Batimos todo a máxima potencia. Si hace falta, paramos un momento para bajar con una espátula lo que se quede en las paredes, y seguimos triturando hasta lograr una pasta fina, cremosa y sin grumos.
¡Y ya está!
💡 Mis consejos y cómo conservarla
Para que os dure perfecta en la nevera entre 4 y 5 días, lo ideal es guardarla en un tarro de cristal con tapa hermética. Un truco buenísimo es alisar la superficie con una cuchara y echar un hilito de aceite por encima; esto hace de barrera y evita que se reseque.
¿Cómo usarla?
💡 Mis consejos y cómo conservarla
Para que os dure perfecta en la nevera entre 4 y 5 días, lo ideal es guardarla en un tarro de cristal con tapa hermética. Un truco buenísimo es alisar la superficie con una cuchara y echar un hilito de aceite por encima; esto hace de barrera y evita que se reseque.
¿Cómo usarla?
Aparte de ser una delicia untada directamente en pan crujiente, es súper versátil. Podéis añadir un par de cucharadas al agua de cocer la pasta para hacer una salsa rapidísima, o usarla para rellenar unos calabacines y darles un toque rápido con el botón de grill del microondas para que queden espectaculares.
¿Os animáis a probarla? Contadme en los comentarios si también sois de improvisar con lo que hay en la despensa o si hacéis vuestras propias versiones de patés vegetales.
¿Os animáis a probarla? Contadme en los comentarios si también sois de improvisar con lo que hay en la despensa o si hacéis vuestras propias versiones de patés vegetales.
¡Os leo! Y si hacéis la receta,
¡no olvidéis etiquetarme en mis redes sociales para ver lo rica que os ha quedado!


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