Me he puesto las pilas con la cocina de aprovechamiento y he rescatado un tupper de quinoa que ya tenía cocida. La he combinado con unas verduras básicas que nunca fallan: berenjena, calabacín y cebolla. El resultado es un plato completísimo, súper sabroso y totalmente vegetal. Es una opción fantástica para esos días en los que busco algo más flexi y ligero, y además triunfa sin problemas con los paladares más estrictamente vegetarianos de la casa, como el de mi hijo.
¡Tomad nota porque es facilísimo!
🛒 Ingredientes (para 2 personas)
Quinoa ya cocida: (Aproximadamente 1 vaso y medio). ¡Ideal si hacéis batch cooking!
1 Berenjena mediana cortada en dados.
1 Calabacín cortado en dados.
1 Cebolla picadita.
2 Dientes de ajo muy picaditos.
1 Cucharadita de pimentón (dulce o ahumado, el que más os guste).
Opcional: Si tenéis por la nevera un tomate normal muy picadito o un par de cucharadas de salsa napolitana de hortalizas, le viene genial para darle más jugosidad.
Zumo de medio limón.
Perejil fresco picado.
Aceite de oliva virgen extra y sal.
En una sartén amplia con un buen chorrito de aceite de oliva, empezamos pochando la cebolla y el calabacín a fuego medio. Si la berenjena ya la habíais salteado antes (como me ha pasado a mí hoy), la reservamos un momento. Si está cruda, añadidla a la sartén y dejad que todo se cocine hasta que las verduras estén tiernas y doraditas.
Cuando la verdura esté en su punto, hacemos un huequito en el centro de la sartén y añadimos el ajo picado. Lo sofreímos apenas un minuto para que suelte todo su aroma sin llegar a quemarse.
Es el momento de unir a la fiesta la berenjena (si la teníais reservada) y nuestra quinoa cocida. Removemos todo muy bien. Espolvoreamos la sal y la cucharadita de pimentón. (Si vais a usar un poco de tomate picado o esa salsa napolitana que os sobró, este es el momento de incorporarla). Cocinamos todo junto a fuego medio-bajo un par de minutos para que la quinoa absorba todos los sabores del sofrito.
Apagamos el fuego. Añadimos el zumo de medio limón recién exprimido y un buen puñado de perejil fresco por encima. Este contraste cítrico levanta los sabores de una manera espectacular. Remueve bien y... ¡listo para servir!
Un chorrito de aceite de oliva en crudo directo en el plato le dará el brillo final a esta comida de diez.
¿Sois de preparar cereales como la quinoa o el arroz con antelación para la semana? ¡Dejádmelo en los comentarios! Y si os ha gustado, no olvidéis guardar la foto en Pinterest para tener la receta siempre a mano o compartir el enlace en vuestro Facebook. ¡Un abrazo y hasta la próxima receta!




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