Pero con este reto he querido dar un paso más allá. Mi nueva decisión consciente, y que pienso mantener a largo plazo, es darle una segunda vida a los botes de cristal antes de llevarlos a reciclar. Los típicos botes de garbanzos, de mermelada o de conservas... ¡ahora son mis mejores aliados!
Los lavo bien, les quito las etiquetas y los estoy usando para organizar mi despensa. Me vienen genial para guardar las legumbres a granel, las semillas de chía, la canela o las hojas de laurel. Sobre todo a la hora de tener a mano los ingredientes para los menús vegetarianos que preparo en casa para mi hijo, es una maravilla ver lo ordenada que queda la estantería. Además, el cristal conserva muchísimo mejor los aromas y los sabores que los envases de plástico, y visualmente queda precioso y súper limpio.
Es un gesto muy sencillo: menos plástico de un solo uso y una despensa mucho más bonita y práctica.
¿Y vosotros? ¿Qué pequeño gesto hacéis en casa para cuidar el planeta? Me encantaría leeros en los comentarios. ¡Animaos a participar también!
#ProyectoAbocaLife #AbocaLifeClub #MiGestoConcreto @abocaes




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